Esas mariposas...No pararon, siguieron durante los siguientes días, cada vez que le miraba o hablaba con el...Era algo imposible, estaba tan nerviosa que, recuerdo que me temblaba el pulso...Hubo una vez, que recuerdo que estaba explicando algo en Lengua, y un chico se burlo de mi, porque o lo había explicado mal o algo parecido, no lo recuerdo bien, pero si recuerdo bien lo Lucas dijo: "Como le vuelvas a hablar así te parto la cara". Yo, no me podía creer lo que acababa de hacer, ¿me defendió?, nunca nadie, había hecho algo así por mi, lose lose algo patético ¿verdad?, pero en mi pueblo los chicos no son muy galanes que digamos. Bueno, estaba impactada, lo único que se me ocurrió decir o más bien hacer, fue dirigir una tímida sonrisa hacia el fondo y susurrarle un delicado "Gracias". Y eso fue todo, después no se lo agradecí, ni nada, lose, soy idiota, no idiota, lo siguiente. Todavía me acuerdo, casi dos años después, y me arrepiento, esa era mi oportunidad de..aun que sea su amiga. Tras esos días fueron las elecciones de delegados, y ahí fue donde cometí el grabe error. Me tocó ser la delegada. Diréis, ¿que tiene de malo ser delegada?. Pues que si no te chivas de los "chicos malos", tus amigas se quejan y se lo dicen a la tutora y si se lo dicen a la tutora, ella te hecha una bronca que para que, por no ser responsable. Bueno, pues a que no adivináis quien se junto al grupo de "chicos malos", exacto, Lucas, y como no, la cague a lo grande, chivandome de una de sus bromas. Ese fue el peor error de mi vida hasta ahora y desde entonces, no me he vuelto a chivar de nadie, nunca, aunque la culpa me la lleve yo, no puedo, es algo que me trae ese doloroso recuerdo, el recuerdo de cuando le empece a caerle mal a Lucas. Algo que duro hasta..más o menos mediados del segundo trimestre, y el tiempo que trascurrió fue...Doloroso...Y triste.
lunes, 17 de marzo de 2014
"Esas mariposas..."
Esas mariposas...No pararon, siguieron durante los siguientes días, cada vez que le miraba o hablaba con el...Era algo imposible, estaba tan nerviosa que, recuerdo que me temblaba el pulso...Hubo una vez, que recuerdo que estaba explicando algo en Lengua, y un chico se burlo de mi, porque o lo había explicado mal o algo parecido, no lo recuerdo bien, pero si recuerdo bien lo Lucas dijo: "Como le vuelvas a hablar así te parto la cara". Yo, no me podía creer lo que acababa de hacer, ¿me defendió?, nunca nadie, había hecho algo así por mi, lose lose algo patético ¿verdad?, pero en mi pueblo los chicos no son muy galanes que digamos. Bueno, estaba impactada, lo único que se me ocurrió decir o más bien hacer, fue dirigir una tímida sonrisa hacia el fondo y susurrarle un delicado "Gracias". Y eso fue todo, después no se lo agradecí, ni nada, lose, soy idiota, no idiota, lo siguiente. Todavía me acuerdo, casi dos años después, y me arrepiento, esa era mi oportunidad de..aun que sea su amiga. Tras esos días fueron las elecciones de delegados, y ahí fue donde cometí el grabe error. Me tocó ser la delegada. Diréis, ¿que tiene de malo ser delegada?. Pues que si no te chivas de los "chicos malos", tus amigas se quejan y se lo dicen a la tutora y si se lo dicen a la tutora, ella te hecha una bronca que para que, por no ser responsable. Bueno, pues a que no adivináis quien se junto al grupo de "chicos malos", exacto, Lucas, y como no, la cague a lo grande, chivandome de una de sus bromas. Ese fue el peor error de mi vida hasta ahora y desde entonces, no me he vuelto a chivar de nadie, nunca, aunque la culpa me la lleve yo, no puedo, es algo que me trae ese doloroso recuerdo, el recuerdo de cuando le empece a caerle mal a Lucas. Algo que duro hasta..más o menos mediados del segundo trimestre, y el tiempo que trascurrió fue...Doloroso...Y triste.
martes, 11 de marzo de 2014
"La perfección es aburrida"
"La perfección es aburrida", pues si, pero los adolescentes están tan ciegos que no ven eso, los adolescentes,y yo la primera, somos bastantes superficiales. Y más que nada, superficial, exactamente no soy, bueno, en realidad si, pero porque me han hecho volverme así. Antes era alguien normal, con una vida normal, no me preocupaba si estaba despeinada o gorda, pero bueno, todo cambio, me enamore de un chico. A ese chico lo vamos a llamar...Lucas, en realidad tiene otro nombre, pero por si acaso de que lee estas palabras, pues bueno, va a tener ese nombre. Este chico, vino nuevo a mi instituto, Lucas, no tenía nada fuera de lo común, él, no era ni rubio, ni con ojos azules, ni lilas, ni nada por el estilo, pero el para mi, era diferente. En lo primero en que me fijé, fue en su mirada, con esos ojos castaños tirando a verdes, desde que lo vi, no pude razonar correctamente. Era algo...Ilógico, después en lo segundo en que me fije, fue en su sonrisa, lose lose muy típico todo, "Primero en sus ojos y después en su sonrisa", pero esto era diferente, su sonrisa...Te hacía sentir...Diferente. Cuando lo vi por primera vez, yo estaba sentada en primera fila, el primer día, lose, ¿a quién se le ocurre? A mí, y a mi mejor amiga, a mi mejor amiga, aunque os parezca raro, también la conocí ese año, en el verano, el 23 de agosto, fue muy gracioso, porque vivíamos al lado desde hace 2 o 3 años y no nos habíamos visto, nunca, raro, ¿Verdad? Bueno de ella ya os hablaré, es muy especial, ella es verdadera. Bueno, pues eso, cuando lo vi por primera vez, estaba sentada en primera fila con mi mejor amiga, y el estaba en un mesa solo, detrás de un chico que, digamos...Era guapo, muy guapo, pero no se porque, pero no me atraía nada, no se, pero él y Lucas, se llevaban muy bien. Bueno cuando lo vi, me acuerdo de decirle a mi mejor amiga (vamos a llamarla...Lara), "me parece guapo el nuevo" y ella decirme "pues a mi el de la camisa amarilla fosforescente", las dos nos reímos, ella volvió a hablar con dos amigas mías que acababa de conocer. Pero yo, no me puse hablar con ellas, yo seguí mirando a Lucas, nose, tenía algo que me atraía. Al rato, como era obvio, me miró yo me dí media vuelta, me puse roja como un tomate, pero...esa fue la primera vez que sentí las mariposas en el estomago que tantas veces había oído hablar, si, ya había estado con más chicos, pero nunca había sentido las mariposas esas en el estomago como aquel día.
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